Artemisia – De Café con Estilo a Restaurante Orgánico

Organic Buenos Aires staff

 

 

 

Entrar al restaurante y café orgánico Artemisia (el de Gorriti en Palermo Hollywood) es como entrar a una cueva en un bosque. El lugar está cubierto de viñas, por dentro y por fuera, que invaden las paredes como si fueran a tirar a la gente hacia dentro de su guarida de “organicidad”.

Una vez sentado dentro del restaurante, este sentimiento de estar uno con la naturaleza sigue estando. Cada mesa tiene una exuberante planta de pasto de trigo muy verde y flores de colores brillantes en un frasco que se convirtió a un vaso tejido. Los menús están hechos de tela y los especiales están escritos sobre bolsas de papel.

Nos traen un delicioso plato de tres tipos distintos de pan casero – un pan de campo, un pan integral con semillas de girasol, y un pan semidulce oscuro salpicado de pasas – con un dip de zapallo con ajo. Como australiana, donde sirven dips variados y con frecuencia, siempre estoy feliz cuando traen algo más que pan blanco con manteca.

Decidimos empezar con licuados. Creo que los licuados siempre son una buena prueba del nivel de organicidad de un restaurante orgánico. Artemisa tiene una excelente selección, muchos sin lácteos, elaborados con frutas orgánicas y no contienen azúcar, lo que es una buena señal. De hecho, se nos informó que la única bebida con azúcar era la limonada “porque es un poco ácido sino”.

Estaba muy emocionada al ver el jugo de zanahoria, manzana y jengibre en el menú, pero elegí un licuado de frutos rojos con jugo de naranja. También probamos el de maracuyá con banana y yogur casero. Ambos eran un poco ácidos, probablemente porque eran libres de azúcar, que normalmente le ponen a este tipo de bebidas.

La comida

Probé el risotto de champiñones, que nos trajeron inmediatamente, justo después de las bebidas. Estuvo bien caliente y bien presentado, rociado con aceite de oliva y pesto y espolvoreado con pimentón y semillas de sésamo. El ambiente de Artemisia es más parecido a un café de moda, pero este plato era de calidad de restaurante. El risotto era rico en sabor, hecho de arroz Yamani sabroso y sano y lleno de tres tipos de hongos. Era muy cremoso y se derretía en la boca, un hermoso contraste con las hojas de espinaca crujiente amontonadas arriba del risotto. Era un poco aceitoso para mi gusto, pero sólo un poco – mi compañero argentino no estuvo de acuerdo sobre este punto.

Todos los platos en Artemisa son de calidad de restaurante y los chefs obviamente hacen todo lo posible para asegurar que tengan una buena presentación agradable para la vista, y no solo al paladar. Las comidas son muy coloridas y creativas y vienen con un toque especial, como las croquetas de quinoa y humita servido con un chupito de dip de tomate, ceviche vegetal y polenta crocante ($65).

Otras especialidades del menú incluyen ravioles de salmón sin masa, rellenos de champiñones y verdeo ($95), hamburguesa de lentejas especiada con queso fundido al horno, cebolla caramelizada, chutney de tomate, pepinillos agridulces, rúcula y espinaca ($52), y la ensalada siciliana de papas asadas, zapallitos, cebollas, berenjena, queso de cabra con orégano, albahaca, aceitunas negras, panes crocantes y tomates secos con una vinagreta de yogurt, limón, aceite de oliva y orégano ($50).

El restaurante es pescatariano, que en este caso significa casi totalmente vegetariano aparte de un par de platos de pescado. Los platos incluyen una amplia variedad de tapas – $84 cada uno – y bruschetas. El restaurante cuenta con una extensa carta de vinos, que incluye opciones biodinámicas y orgánicas. El vino sale desde $26 por copa hasta $130 para una botella del famoso valle de Barossa en Australia o $150 para un vino italiano.

Aunque el menú viene con una advertencia de que todos los platos están elaborados en el momento y esto puede provocar demoras, no tuvimos ningún retraso. Esto puede haber sido debido a una menor clientela dado que era casi la mediatarde. Las meseras parecían muy ocupadas a veces y, obviamente, tenían muchas cosas que hacer, incluyendo la elaboración de los cafés.

Mi queja principal serían los precios, que eran un poco elevados para nosotros que fuimos a comer a la tarde. Pero hay que tener en cuenta la ubicación (Palermo Hollywood) y el esfuerzo que Artemisa pone en asegurar que sirve alimentos orgánicos a sus clientes, así que probablemente estén justificados los precios. El risotto tiene un costo de $56, una de las opciones más baratas. Los licuados valen $26 cada uno.

El ambiente

El ambiente es muy bonito adentro y afuera. El interior se fusiona con el patio y aunque está sobre la calle, sentarse al aire libre es tranquilo y la vereda es muy amplia. El restaurante es abierto y soleado, con techos altos y lámparas que cuelgan arriba de las mesas. También hay espacio arriba para sentarse, que incluye un balcón privado que asoma sobre el restaurante para un grupo más grande. La música era tranquila y agradable, pero no de mi gusto – mayormente reggae y música argentina. El baño de mujer estaba muy limpio y lindo con azulejos bonitos y todos los elementos esenciales. El de hombre aparentemente era mal diseñado, con un espejo detrás del urinario, pero por lo menos era limpio.

El restaurante – que tiene dos sucursales, el otro en la calle Cabrera en Palermo Soho – también funciona como una panadería, que ofrece su selección de panes para llevar a casa. Se consigue pan de campo ($10), una focaccia y pan de maíz (ambos $15). El pan integral y el pan semidulce salen un poco más caros ($36 cada uno).

Horario de apertura:

Lunes: cerrado
Martes – Sábado: 9:30 a 01hs
Domingo: 9.30 a 17hs